martes, 25 de abril de 2017
jueves, 30 de marzo de 2017
DIARIO DE UN ESTUDIANTE

Profa. Sonia Hurtado Fajardo.
Hola soy estudiante de esta secundaria a la que me gusta mucho asistir, pues aquí puedo ser
yo, tengo amigos, y me encanta ver a esa chica linda de tercero de ojos claros
y bellos (que aunque tenga novio no
pierdo la esperanza ) hoy llegué un poco tarde a clases y el prefecto de la escuela no me quería
dejar pasar, le dije que mi mamá no estaba en casa e iba a
ir al doctor porque estaba enferma, pero eso no es cierto, está en casa lavando como siempre todos los
lunes, la verdad es que no quiero volver
a casa porque sé que mi mamá no va a dejar de llorar, pues mi padrastro llegó
borracho y con unas marcas moradas en el cuello, lo cual ocasionó que mi mamá
se molestara y que el viejo este lo propagara unos tunda tapizada de golpes.
Después de tanto insistir y con la promesa de que mañana llegaría antes
de las 8, la puerta se abrió y sentí que volví a nacer, tenía miedo de volver
al infierno de la casa.
Llegando al salón el profesor de
Matemáticas me hizo la seña desde la ventanilla de que me retirara, pues ya
habían pasado entre unos 10 o 15 minutos, me fui directo al baño a leer los letreros de mis compañeros
que tanto me divierten, yo no me he atrevido a hacer uno pero suelo ser un
aficionado de estos mensajes, terminado el primer módulo mis compañeros iban
directo al salón del profesor de Inglés, los alcancé y con una puñalada en el
estómago saludé a mis amigos, ellos me contestaron con un respectivo golpe en la cabeza, la maestra de Ciencias
Física me ha observado y me ha gritado
con dureza que no haga eso, lo que no sabe es que este es nuestro saludo.

Llegados a la clase, me doy cuenta de que mi diccionario no está
en mi mochila, pues ayer entre la trifulca, mi padrastro aventó mis cosas mientras hacía la tarea, y
olvidé recogerlo por estar cuidando a mi hermanita de 5 años quien tiene
atrofia muscular y no la han podido llevar a rehabilitación; yo siempre ruego a
Dios y a la virgencita para que le suceda un milagro de esos que salen en el
programa de la televisión para que logre
ser como nosotros. Mientras el profesor imparte la clase, mastico un chicle que
me regaló mi amigo Enrique el día de ayer, me encanta porque apacigua el estómago
a falta de cena y desayuno, pasado un rato me distraigo pensando en la hora de
receso, pienso en cómo le voy a hacer para comer algo, porque no traigo ni un
solo peso, se me ocurre una idea, y le digo a uno de mis ´”broders” que le hago
un dibujo chido para su morra por 10 pesos, (dicen que soy bueno para
dibujar y me han pagado por ello), sabía que accedería pues sé que está súper enamorado de la linda
chica de tercero de ojos claros y bellos, me dedico con afán a elaborar el
dibujo, escucho a lo lejos la voz del profesor , pero continúo con lo mío, de
pronto, siento como una goma atraviesa mi frente la cual es lanzada por la
jovencita tierna Elena, que aunque no es fea, no me interesa andar con ella, me
hace la seña y me doy cuenta de que el profesor está molesto, observa el dibujo
y lo rompe en mi cara, me manada a
prefectura, me añaden un reporte más al expediente y me advierten que solo me quedan 20 puntos para ya no
obtener la mentada carta de conducta con la que siempre nos amenazan; le pido a
la trabajadora social que me deje sacar el cuaderno (quería rehacer el dibujo);
la señorita me mira fijamente y me dice como si fuera adivina –-¿Tienes
hambre?-- no podía creer lo que escuchaba, tal vez se me notaban en los ojos la
torta de guisado y el agua fresca que me imaginaba. Pero no quise que me viera
como un hambreado a lo cual respondí, --no, nadita

Me mantienen sentado, esperando a
que llegue el profesor de Historia, quien también es mi tutor para que platique
conmigo, saco lentamente el cuaderno y me inspiro en la pintura bella que se
nota al entrar a este lugar. Me quedo impresionado con mi dibujo, que me
resulta doloroso tener que venderlo a quien ama a la chica que tanto me gusta.
El prefecto me dice que me vaya a
clases, que el tutor acaba de sufrir un accidente, en el área administrativa se arma
una revuelta, veo acercarse a mis compañeros preguntando por el profesor, se
escuchan llantos en la dirección y susurros entre los docentes, me retiro
lentamente confundido, veo a mi amigo, le entrego el dibujo y el me da la
moneda de 10 pesos, se la devuelvo y decido obsequiárselo, mientras camino veo uno de los enormes árboles, me pregunto
cuánto es que lleva ahí, me imagino la
de cosas que ha de haber vivido en esta
secundaria, y lo que ha tenido que sufrir gracias a los rayones y dedicatorias
que tiene en su enorme tronco, decido sacar
nuevamente mi cuaderno y dibujar
el terror y agonía de la naturaleza, pero antes de eso pido a Diosito y al cielo que cuide a mi profe, y que espero que este bien,
porque quiero verlo en el único lugar donde sí existo.
Cuento 29 de Marzo del 2017
jueves, 9 de marzo de 2017
ESCUELA
SECUNDARIA TÉCNICA No. 52
“ALFONSO MEDINA
CASTAÑEDA”
32DST0052G
ESPAÑOL II
PROYECTO: ENSAYOS
LITERARIOS
NOMBRE DEL
ALUMNO:
DANIEL PIZARRO
GRUPO:
2° B
NOMBRE DE
LA MAESTRA:
SONIA HURTADO FAJARDO
![]() |
| amistad o traición |
AMISTAD O TRAICIÓN
La
traición es algo muy especial y que con ello tenemos diferentes amigos, con los
cuales podemos expresarnos, apoyarnos, entendernos, entre otras cosas. A veces la amistad te hace malas jugadas
porque experimentas traiciones, y ¿qué son las traiciones?... son cuando defraudas una amistad, un noviazgo
o cuando pones toda tu confianza en alguien y te responde con lo que menos
esperas.
A continuación les mostraré dos leyendas: la primera “ La
leyenda de las serpientes” elaborada por Stacy Kristell Castro, la cual trata
de un chico que se estaba bañando en una laguna, escuchó unas risas de unas
muchachas, fue a ver y eran unas culebras con colmillos amarillos, garras, alas
y media cuadra de largo.
Esta leyenda nos refleja que las personas a pesar de como hablan no son lo que parecen,
es la opinión del autor.
La segunda leyenda es la mano peluda elaborada por Stacy
Kristell Castro, recopilada de la antología “Leyendas Mexicanas”, elaborada por Grecia Gutiérrez Pérez la cual
trata de la mano de una bruja o un joven que se masturbaba, esta mano asusta a
los niños, jóvenes y adultos, aparece en cualquier lugar sea de día o de noche.
Como podemos observar esta leyenda muestra a personas u
objetos que te quieren llevar a algún mal.
La opinión del autor es que a pesar de que nosotros hagamos
cosas o acciones bien, habrá un mal que intente cambiar nuestro carácter o
acciones y el trato a los demás.
Gracias a estas dos
leyendas nos damos cuenta de que existe una gran diferencia entre la traición y
la amistad. Aunque también están
relacionadas porque hay gente que te ofrece su amistad pero si lo miras con
otros ojos te darás cuenta que solo es por conveniencia y cuando no les
convenga te traicionarán un millón de veces y te sentirás mas mal.
ESCUELA SECUNDARIA TÉCNICA No. 52
“ALFONSO MEDINA CASTAÑEDA”
32DST0052G
ESPAÑOL II
PROYECTO: ENSAYOS LITERARIOS

NOMBRE DEL ALUMNO:
EDWIN OMAR CRISPÍN PIZARRO
GRUPO:
2° B
NOMBRE DE LA MAESTRA:
SONIA HURTADO FAJARDO
miércoles, 18 de enero de 2017
ESCUELA
SECUNDARIA TÉCNICA NO.52
“ALFONSO MEDINA
CASTAÑEDA”
ESPAÑOL 2
PROYECTO: “CUENTOS
Y RECUENTOS”
Asignatura:
Español
PRACTICA SOCIAL:
ESCRIBIR VARIANTES DE UN MISMO CUENTO
Autor del
cuento original: María Teresa Di Dio
Título del
cuento original: “Un Camino Ciego”
Autor de la
adaptación: Yasmín Guadalupe González González
Grado y
grupo: 2º “B”
18 de
noviembre de 2016
Aquel día era una de esas mañanas
lluviosas de junio, había un frío que inundaba el rededor de las calles de la
ciudad.
Caminé cubriéndome con mi chamarra la nariz y la boca; en ese momento me detuve y recordé que era tiempo de volver a la ruidosa ciudad, pero algo en mí me decía que debía permanecer en ese pequeño pueblo, no dudé más e hice las maletas y me encaminé a la estación de trenes. Después de unos minutos de espera, el tren llegó a la estación, acomodó mi tristeza junto a las maletas y partió.
Caminé cubriéndome con mi chamarra la nariz y la boca; en ese momento me detuve y recordé que era tiempo de volver a la ruidosa ciudad, pero algo en mí me decía que debía permanecer en ese pequeño pueblo, no dudé más e hice las maletas y me encaminé a la estación de trenes. Después de unos minutos de espera, el tren llegó a la estación, acomodó mi tristeza junto a las maletas y partió.
Al estar en la ciudad vi como mi ánimo
se desvanecía, no pude resistir más de
un año, así que decidí volver a mi
pueblo para poder estar tranquilo.
Cuando volví decidí alojarme unos
días en el hotel del lugar, el cual estaba cercano a la estación de trenes,
esto mientras encontraba un buen trabajo y buscaba una casa para rentar y después
comprarla. Mi llegada le sorprendió mucho a la encargada del hotel, quien me
preguntaba con añico las causas de mi regreso, y que jamás pude contestar.
Después de mi regreso decidí ir en busca de
trabajo y sin querer un día en la cafetería que estaba adjunta a la estación me
dieron la oportunidad de ser cobrador y despachador.
Cada día observaba los viajeros y
me preguntaba si podían ser felices fuera de sus tierras natales; un día con la
misma rutina voltee a ver como uno de los trenes llegaba, me sorprendió ver que
sólo eran tres pasajeros, dos hombres y una dama con un perro lazarillo.
La mujer de pasos elegantes pero de
sencillez en la vestimenta, se acercó y
preguntó a la dueña del café una dirección, entonces se fue en marcha hacia
ella.
Me quedé fanatizado por la belleza y la voz de ella, era tan
dulce, tan suave, pero intrigado al percibir
que su mirada era triste.
La mujer visitaba con frecuencia la
cafetería, todos los días sin excepción a las 11:30 am, hasta que un día me
atreví a preguntarle su nombre, me dijo que se llamaba Alejandra, también me
preguntó el mío yo le dije –Mucho gusto sólo dime Sebastián- ella me respondió
son su suave voz –Qué lindo nombre-. Me senté a su lado y sin darme cuenta me
enamoré de ella.
En pocos días nuestras charlas se
volvieron amenas, me volví ciegamente enamorado de ella, no me importaba que sus ojos no me percibieran, sólo
quería amarla hasta el final de mi vida.
Una tarde después de una larga
platica Alejandra me invitó a su casa a comer, yo acepté, su conversación y compañía
me eran agradables, de pronto me llegó a la mente proponerle matrimonio. Apenas
iba a hablar cuando ella interrumpió y me dijo que había contratado a una
enfermera para que la cuidara porque últimamente se estaba sintiendo mal; yo le
pregunté si ya había visitado al doctor, a lo que ella me respondió diciendo
que sí, que inclusive le habían hecho unos análisis y que mañana iría a
recogerlos el centro médico en punto de las 7: 00 am, me contó también que la
enfermera llegaría a las 6:00pm y que
mientras tanto estría en su casa; después de un rato me retiré a mi hogar.
Toda la noche estuve pensando en
cómo pedirle matrimonio, ya era la 2:00 am (ya en la madrugada) y no podía conciliar el sueño así pensativo sin
saber a qué hora logré dormir. Desperté a las 8:30 am y me arme de valor y salí a la calle despavorido con la antigua
argolla de mi madre que dejó al fallecer, sonreía pues la propuesta de
matrimonio y las palabras precisas ya estaban en mi boca.
La tormenta no cesaba y ni eso me
detuvo, corrí a la casa de mi amada la cual estaba a más de un kilómetro fuera
del pueblo.
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